Nueva constitución

Hace unos minutos, hubo cadena nacional en televisión abierta, en que la Presidente de la República explicó la forma en que se iniciaría el proceso de creación de una nueva Constitución Política de la República para Chile. Sabremos la importancia de éste hito cuando lo miremos para atrás y estemos en un país que por fin se haya liberado del texto constitucional que hasta el día de hoy nos rige. El discurso, bastante sintético y claro, entregó bastante información y ésto implicó que las fechas fueran un poco complicadas de ordenar mentalmente a medida que se escuchaban. Revisé el texto del discurso (disponible en este link) y lo sistematicé. Tras esto, agrego mis impresiones personales de este momento que, ya, seamos honestos: es histórico.

Octubre 2015 – Marzo 2016: etapa de educación cívica y constitucional.

Marzo 2016 – Octubre 2016: proceso ordenado de diálogos ciudadanos, donde todos puedan participar.  Partiremos por las comunas, seguiremos por las provincias y regiones, para terminar con una síntesis a nivel nacional.

Fines de 2016 – Segundo semestre 2017: envío al Congreso un proyecto de reforma de la actual Constitución para que establezca los procedimientos que hagan posible dictar una nueva Carta Fundamental. Habilite al próximo Congreso (esto es importante, pues el próximo Congreso será electo sin sistema binominal) para que decida el mecanismo de discusión del proyecto enviado por el Gobierno y las formas de aprobación de la nueva Constitución.
Mecanismos:
i. Comisión bicameral de Senadores y Diputados
ii. Convención Constituyente mixta de parlamentarios y ciudadanos
iii. Asamblea Constituyente
iv. Posibilidad de que el Congreso convoque a un plebiscito para que la ciudadanía elija el mecanismo

Segundo semestre 2017: presentación de proyecto ante Congreso Nacional.

Ahora solo queda esperar que pasen los días… ¿Qué? ¡NO! es el momento de ejercer una ciudadanía activa, desde todos los frentes, paralelamente a la actividad que cada uno de nosotros desempeñe en “la vida real”. Seguramente en los próximos días (o quizá horas) empiecen a surgir iniciativas de educación cívica, centrales de observación del proceso y otras manifestaciones prácticas del ánimo y esperanza que algo como lo que estamos viviendo como país necesita. La apatía política no debe triunfar! Es cierto, estamos acostumbrados al letargo y es razonable, como ciudadanía hemos sido burlados una y otra vez, pero esta situación nueva abre la puerta para que algo, por fin algo, pueda ocurrir, algo pueda cambiar. Anular el voto y no tener opinión, convoco, ahora sí que sí debe ser causal de rechazo y ostracismo, dejemos de darnos permiso para ser unos individualistas obstinados, seres carentes de historia. ¡Arriba el zoon politikon, fuera los idiotes!

No perdamos de vista que los golpes de estado como medida desesperada para frenar cambios no están perdidos en el pasado. Tenemos a mano cuatro ejemplos en este mismo siglo y solo en latinoamérica: Ecuador en 2000, Venezuela en 2002, Ecuador de nuevo en 2005, Honduras en 2005 y Paraguay en 2012. Si bien es que la mentalidad común en Chile acostumbra mirar como si estuvieran bajo nuestro hombro al resto de países de la región, en términos prácticos, todos los países que mencioné son repúblicas democráticas y soberanas y, en todos sus golpes sufridos el elemento en común fue encontrarse en procesos de reformas profundas… como la que Chile pretende emprender. A poner atención a lo que ocurra y que los reaccionarios de siempre no hagan una zancadilla más al curso histórico que una nación sana como la que aspiramos ser necesita seguir.

No me agrada Bachelet ni el conglomerado al que pertenece, sin embargo, comparto la expresión con que terminó el discurso de hoy. ¡Viva Chile!

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2 Comentarios

  1. A ver si asi van cambiando las cosas en Chile y la gente deje ese letargo, para que suceda.

  2. carlos vecorta

    Muy buen comentario. Muy bueno….

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