Regia

Este cuento lo escribí para un concurso, pero nunca lo envié. Mal ahí. No se si hubiera ganado, habría sido genial, sin duda… pero, como no quiero que se pierda en un cajón/carpeta del computador, lo publico acá. No recibirá premios, no importa; no se perderá, es suficiente.

Regia

Una estación, dos estaciones, tres estaciones. La verdad es que no sabía cuanto faltaba, pero no importaba tanto. Como tendré el pelo, en una ventana lo confirmó y las estaciones aun no terminaban. No había tanta gente alrededor, era tarde y él no atendía mucho a como lo miraban los pocos que iban sentados cerca. El pelo seguía siendo una preocupación y el destino tardaba en llegar. Un asiento libre, al fin. Le importaba verse bien, aunque no tanto como si iban a estar todos listos cuando llegara. Uñas pintadas, medias sin puntos, el pelo en orden. Todo estaba perfecto, feliz iba con la tranquilidad de que la reunión a la que estaba por llegar iba a ser inolvidable. Estación Baquedano, un aviso falsamente amable y pregrabado. Se puso de píe, caminó a la puerta, una última revisión en el reflejo de la ventana. Sería una buena reunión, cantaría y se reiría un montón. Lo ignoró todo el tiempo, pero lo supo siempre. Fue observada todo el viaje, nadie le dijo nada pero no había sido necesario, en su casa tampoco le dijeron nada. Tristeza. Encuentro con las amigas, risas y preguntas. Te extrañamos, ¿Porqué no llegaste antes? Estai regia.

Igual, me apesta un poquito el ritmo que tiene (aunque es funcional a la historia). Valía la pena.

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1 Comentario

  1. totalmente metro

    Totalmente metro

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