Aventuras de la vida 1: marcha por APEC 2004 (¡Incluye cómic! ¡y ahora link!)

EDITADO! LINK AL FINAL!!

En 2004 yo tenía 17 años y mis pasatiempos consistían en ilustrarme sobre los horrores de los sistemas autoritarios y cultivar una visión anarquista que provocaba, inéquivocamente, gran desilusión en mi corazón al ver como eran las cosas de la vida real. Asistía con bastante frecuencia a fiestas con música punk en vivo (tokatas) y conocía más gente de la que podría recordar en este momento, entre cervezas y bailes violentos, de todos modos, siempre prevaleció el análisis crítico y el enfoque rabioso con respecto al capitalismo, el neoliberalismo y el egoísmo que sirve de leitmotiv a los individuos alienados que viven en los sistemas que ostentan tales atributos.

En 2004, en Chile se realizó la cumbre APEC (Asia Pacific Economic Cooperation), a la que asistieron gobernantes de varios de los países que tienen al Pacífico bañando sus costas, entre ellos, G. Bush… es decir, a Chile vendría el presidente más reprochado del momento, el equivalente a Justin Bieber (en cuanto a rechazo) de la primera década del s. XXI. Las organizaciones sociales (y antisociales) no consideraron ni por un momento perder la oportunidad de hacer manifestaciones de la mayor magnitud posible en contra de Bush y, claro, de lo que la misma APEC significaba que, si bien, lleva en su sigla la C de Cooperación, no deja de ser un foro que sirve como un bastión más (así como lo es el FMI, G8, ONU, etc) del imperialismo yankee, encubierto como si se tratara de conversaciones horizontales y en igual soberanía (ejemplo práctico de reflexión express: ¿Chile tendría tratados de libre comercio con Estados Unidos si no hubiese adherido a las políticas sobre Copyright? No solo es algo de intuición, sino de cláusulas. Buscad y encontrareis).

Pues bien, entonces en tal ocasión, asistí a dos marchas: la estudiantil (no autorizada y con ánimos violentistas) y a la que organizó el Foro Social (consciente y educada; coordinada por Attac y amigos). La marcha estudiantil, tal como prometían las expectativas, tuvo violencia callejera, represión policial, caos en la ciudad y todo aquello que, hace años en Indymedia.Santiago se le solía llamar orgasmos de violencia colectiva. Cuando llegué esa tarde a casa, tomé mi tiempo para escribir algo al respecto del día en mi blog, una especie de crónica de los eventos vividos en el día, tal relato fue recogido por Natalia que dibujó un comic con su interpretación de mi historia y dejo a continuación.

Luego de cada página haré un breve comentario para explicar la situación y detallar algunos puntos que fueron un poco tergiversados (sin ninguna mala intención, claro) por la Nata.

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Una portada muy adecuada a la situación. Yo agitando una bandera y la cara de un Bush mirando omnipotente. La idealización teenager es algo fuerte, no hay que mirarla en menos.

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Acá comenzó la historia que, quizá no tiene mucho que contar, pero es lo que ocurrió. En Cumming no hay palmeras, pero es la magia de la televisión los cómics.

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El relato acá es estupendo, exceptuando el hecho de que a la bandera no la alabábamos, sino que la respetábamos no más. Ah, y el cop era un fuerza especial, tortuga ninja, con escafandra y todo.

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La última escena se trata de que, cuando la señora increpó al cop, llegaron muchos más y me quitaron la bandera, con palo, género y todo.

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Se aprecia el deseo implícito de todo asistente a manifestaciones de que quede la escoba, tarde o temprano. Uno se queja, es horrible la repre, no hay discusión, pero también eso da píe para que uno se embronque más con el Estado opresor.

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Me separé del grupo nuclear con que llegué. Después supe que Claudio decidió regresar a su casa, pero se topó con una turba de cops, le llegaron un par de palos y consiguió huir. Coke, por su parte, vivió su historia propia acompañando a un grupo organizado de izquierda nietzscheana trotkista que donó la primera barricada a la cruzada de amor y rebelión de esa jornada. Sigamos con mi historia xD.

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Justo ese día mi mamá tenía que hacer trámites en el centro y por eso nos pillamos. Igual, el encuentro fue menos emotivo (me metí a una calle chica, ella estaba en el auto revisando unos cheques y cosas, me acerqué, golpée el vidrio y subí), los limones los había comprado el día anterior para, no sé, alguna actividad de su pega.

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Estos recuerdos me hacen delirar de emoción: son la muestra práctica de los ideales de anarquía teen, a saber, fraternidad, convicción, consecuencia. Y limones, siempre limones.

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Acá la historia podría haber tomado un giro rosa, pero no. Sobre si caben dudas, lo aclaro: sí, atravesé la Alameda llena de autos, haciéndolos parar para llevar a la chica a un lugar donde estuviera segura, estaba con la cara blanca de gases lacrimógenos y cojeaba terrible por una lesión que padeció en la huída.

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Lobo estepario sigue solo su camino. La idea de ir a La Moneda y hacer lo que plantea el cómic, efectivamente la tuve y de no ser por los strikers que me encontré la habría hecho. Ahora pienso: ¡Qué plancha, loco!

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Admito que, en cierto modo, estaba jugando policías y ladrones… porque, quería andar en el centro, estar en los lugares de caos, pero nunca toparme con la policía, así que, aun cuando yo lucía como un escolar más, entre muchos más, participaba de una dinámica interna de «me están persiguiendo». Hácete esa Hitchcock.

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El cuadro de abajo a la izquierda es un cover de una foto que sacaron ese día, de la que me enteré meses después no-recuerdo-como y que estaba en el sitio contrainformativo La Haine. Adjunto imagen real, al final.

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Más conceptos idealizados: la inhumanidad de la policía. Efectivamente, los comportamientos represivos inducen a pensar que, quienes los realizan, están privados de sentimientos inherentes al ser humano… y no hemos de sentirnos mal por ello, pero tal segregación espécica es demasiado fascista y despreciable. Sugiero, hoy por hoy, que entendamos que las Fuerzas Especiales de carabineros, en el contexto de su comportamiento para con los manifestantes en las movilizaciones sociales son producto del miedo y el autoconvencimiento de sus miembros, que juran de guata que golpear escolares, manosear a chiquillas detenidas y masacrar a los detenidos arriba de las micros verdes es la forma en que ellos pueden contribuir al desarrollo y la mantención física, moral y espiritual de la patria. Mal, cabros… mal.

En el momento que correspondía, agradecí a la Natalia por tan lindo y sentido homenaje. Hoy repito el agradecimiento y reconocimiento a la buena onda de haber realizado este documento audiovisual sobre una epopeya express de mi vida.

La imagen a la que me refería en la penúltima página del cómic es esta:

Imagen capturada por New York Times para APEC2004.

No sé que más agregar, considero que este es un buen comienzo para la serie de posts que haré, que llevan por título Aventuras de la vida.

EDICIÓN!! Encontré la página en que aparece esta y otras imágenes de ese lejano 17 de octubre de 2005: http://www.lahaine.org/index.php?p=4885&more=1&c=1

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1 Comentario

  1. Trashsh

    Notable registro.

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