En el la edición de junio de 2015 de Le Monde Diplomatique viene un reportaje sobre la violencia en América Latina, hoy lo leí y hago esta entrada para re-publicar algunos datos que me parecieron, además de alarmantes en cuanto a la necesidad de políticas públicas, lamentables y dolorosas como ser humano. 

En América Latina (AL, en adelante) vive el 10% de la población mundial y concentra el 30% de los homicidios. Cada año, 25 de cada 100.000 personas es asesinada. El promedio mundial de muertes por homicidios es de 6.2%.

El país más afectado en cuanto a violencia es Honduras, donde hay 90.4 homicidios por cada 100.000 habitantes, le siguen Venezuela (53.7), Belice (44.7) y El Salvador (41.2).

En México, se estima que el 94% de los crímenes cometidos en 2013 no fueron denunciados y, del 6% restante, sólo la mitad fue objeto de una investigación preliminar.

En 2005, el 5% de los habitantes de AL sentía que la inseguridad era lo más preocupante en sus vidas; en 2013, fue el 30%.

Sólo el 30% de los homicidios está relacionado con el crimen organizado.

En doce países estudiados por la OMS, una de cada tres mujeres de entre 15 y 49 años es víctima de violencia doméstica, generalmente por parte de una pareja o expareja. La mayoría de ellas no denuncia y, a las que lo hacen, no se les da suficiente atención.

La mayoría de los autores de homicidios, así como el 40% de las personas asesinadas son hombres de entre 15 y 29 años.

En AL, el 60% de la población tiene menos de 30 años. Los hombres que viven en entornos desfavorecidos tienen una posibilidad sobre cincuenta de ser asesinados antes de cumplir 31 años.

Los homicidios se concentran en los barrios de bajos ingresos. En 2014, 167 millones de personas (cerca del 30% de la población) vivía en la pobreza; y, 67 millones, en la extrema pobreza.

Con respecto a las reacciones ante la violencia la criminalidad, el comportamiento de los estados de AL tiende a las reformas penales más que al área de la prevención. La sobrepoblación carcelaria ha reforzado el poder de los jefes de bandas criminales, tanto dentro como fuera de las cárceles.

Los autores de faltas menores esperan meses, incluso años, antes de ser juzgados. En 2012, entre el 20% y el 50% de los prisioneros estaba en prisión preventiva en AL. En Bolivia, este porcentaje llegaba al 80%.

En AL, 299 de cada 100.000 personas están presas. La media mundial es de 144.

En los últimos años, la tasa de encarcelación aumentó en un 120%. En los centros de rehabilitación juvenil la reincidencia va en alza sostenida.

Estos datos solo fueron una recolección de todos los que el reportaje entrega. Invito a leer Le Monde Diplomatique y, más aun, a suscribirse para recibirlo mensualmente en la puerta de la casa. Esta publicidad que hago no es en absoluto pagada, sino que es una recomendación genuina que hago.