No discutiría bajo ningún punto que iluminarse gracias a combustibles fósiles es sustentable o, a estas alturas, práctico. La luz que entrega esta lámpara en particular es realmente poca y, claro, serviría en un estado de emergencia, de ningún modo la consideraría como una solución para el día a día. Ninguna de estas reflexiones me detuvo hoy para destinar un rato a darle un poco de cuidado a su apariencia. A continuación, comparto fotos de la evolución.

Esta noche dejé la lampara secándose, mañana viene el rearmado y nuevas fotos.