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Naturaleza cristiana o católica de la familia según la teoría de Jaime Guzmán

En estricto rigor, Guzmán no se basa en el cristianismo o catolicismo para dar importancia a la familia, sin embargo, sería errado encontrar sus fundamentos fuera de éstas doctrinas confesionales.

Considero que la condición de base fundamental que la Constitución da a la familia, en términos de Guzmán, obedece más que nada a su carácter funcional que, como toma de Manser es una comunidad de necesidad natural (aun cuando asume que su existencia necesita de un hecho accidental para que exista: la voluntad de las personas de contraer matrimonio”. El cristianismo aparece para dar importancia al momento de definir débilmente a la familia como una comunidad que necesita a la familia para formarse sin considerar, para esto más motivo que la sociedad chilena se ha desarrollado dentro de la civilización occidental y cristiana.

Acuerdo con considerar el derecho de propiedad como derecho humano fundamental

En los términos que se plantean en el artículo, de la Carta Encíclica Mater et Magistra que entienden que éste es un derecho contenido en la misma naturaleza del ser humano que tiene un contenido eminentemente político (no hay que perder de vista que la encíclica fue escrita en la década de 1960) busca, por sobre todo, marcar claridad de la posición del occidente confesional frente a los sistemas económicos centralizados, asociados a la preponderancia de la sociedad por sobre el individuo, que se estaban desarrollando en ese entonces en otras partes del mundo (v. g. URSS o China).

En tanto a esta forma de entender la propiedad, como una condición inherente al ser humano, dando píe a la subsecuente ambición material que sostiene al sistema capitalista de occidente, la verdad es que no consigo estar completamente de acuerdo, pues omite a la propiedad y al bienestar que ésta provee a quien la posea la necesariedad de que sea proporcionada a quien no pueda procurársela por sí mismo, lejos de pensar yo que una solución plausible fuera la de Rawls, consistente en que exista una cuota sostenida de desposeídos en la sociedad para que el resto tenga un repositorio permanente de mano de obra y que además otorgue satisfacciones al “sentirse bueno” por ayudar de forma parcial y, en términos de largo plazo, inútiles, considero que un sistema de reparto de la riqueza de las naciones entre sus habitantes, auxiliando a quienes ya sea por su falta de diligencia o incapacidad no puedan proveerse de lo necesario para subsistir, rompiendo con el derecho de propiedad como la mera posibilidad de tener propiedad y planteandolo ya como un derecho subjetivo que los ciudadanos podrían demandar.

Quienes sostienen que la familia es la unión de dos, y sólo se puede lograr este tipo de familia mediante el matrimonio

Según el orden de aparición en el artículo, los primeros en sostener que la familia debe estar basada en el matrimonio son los integrantes de la Comisión, aunque “[…] señalen que sus argumentaciones son puramente racionales ”, como indíca el Viera en su texto.

Agustín de Hipona entiende al matrimonio no como una imposición social, sino como la confirmación un requerimiento de la naturaleza para la procreación de nuevas personas y la considera como un bien que consiste en “un bien que consiste en la generación de los hijos y en la fidelidad de la castidad conyugal”, en términos de Óscar Aparicio.

Finalmente, se menciona a Tomás de Aquino, que considera que tanto el matrimonio, la familia y el Estado son comunidades de necesidad natural. Sobre el matrimonio, indíca en su Suma Teológica que el matrimonio es “cierta unión del varón y de la esposa, ordenada para la generación y educación de la prole, y para la vida” y precisa que “fue instituido principalmente para el bien de la descendencia, […] para conducirla a un estado perfecto ”. Si bien, Tomás de Aquino no considera al matrimonio como un precepto emanado del Derecho Natural, así fue considerado por la Comisión de Estudios. Esto lo desarrolla posteriormente Raúl Madrid deriva desde el concepto de Tomás de Aquino que el matrimonio debe ser heterosexual y su función debe ser procrear, por lo tanto es de la propia naturaleza humana de donde provendría la definición de familia.

Concepto de individuo y su relación con la familia según Tomás de Aquino

En la Suma Teológica, Tomás de Aquino indica que “el individuo es lo indistinto en sí mismo, pero distinto de los demás” y de su individualidad emana de su propia existencia y naturaleza, de la que se desprende luego que le es propio buscar vivir de la forma más apropiada para procrear, es decir, el matrimonio. De todos modos, aclara Viera, Tomás de Aquino no es preciso en vincular la familia con el matrimonio.

Amor según Tomás de Aquino

Distingue entre varias clases de amor, dependiendo de las personas que se aman. Esta distinción tiene como finalidad destacar el amor conyugal, que entiende como la expresión más plena del amor pues implica, en términos de Aparicio, la automanifestación de dos personas, la entrega total de persona a persona. También plantea al ser humano como un ser que no solo necesita ser amada, sino también entregar amor, entonces, es sólo mediante el amor conyugal, que se da dentro del matrimonio, donde puede desarrollar de forma plena esta entrega y recepción además de hacer que su amor trascienda, continuando el entorno en que cada persona nace, es decir, su familia en la que recibió amor desde que existe para, finalmente, fruto del amor conyugal, entregar amor a sus hijos desde el momento en que nacen (para que luego éstos continúen con la necesidad de contraer matrimonio, dar y recibir amor, formar una familia, procrear y repetir el proceso ad infinitum).

Opinión personal

La forma en que Tomás de Aquino aborda el amor es bella, en cuanto motor de la humanidad para reproducirse no motivados por el puro instinto sino debido a los afectos, sin embargo, no comparto la idea de que exista un amor más pleno que otro; encuentro más apropiado que el amor puede estar desarrollado en mayor o menor profundidad con unas personas o con otras, pero en todos los casos, en igual plenitud. Por otro lado, la visión funcionalista que atribuye Tomás de Aquino del amor encuentro que no basta pues el amor, en mis términos, puede tener tantas motivaciones como personas existen en el mundo y, por lo tanto, estar dirigidas con mayor profundidad o plenitud, si se prefiere, hacia personas con las que no necesariamente se quiera procrear y formar una familia.

Características principales del Derecho Natural

Proveniente de la naturaleza e inherente al ser humano: desde visiones racionalistas se explica que el derecho natural existe y debe respetarse por la sola naturaleza humana de las personas, mientras que desde el punto de vista confesional, se encuentra en las normas propias de este derecho al deseo del creador.

Reconocido por el Estado, no concedido: al ser un derecho inherente al ser humano, no es labor ni posibilidad del Estado concederlo ni negarlo sino, a lo sumo, reconocerlo. Aun si no lo reconociese, no podría negarlo.

Universal e inmutable: se entiende que es universal pues trasciende en el tiempo y en el espacio, ya que es propio del ser humano, independientemente de su condición o tiempo en que se encuentre. En cuanto a la inmutabilidad, ésta es teórica pues siempre, toda norma, es redactada y exigida por personas que actuan de acuerdo a las costumbres de su tiempo y lugar, por lo tanto, la inmutabilidad en cuanto característica, es más bien una aspiración del derecho natural en la práctica que una realidad.

Opinión personal respecto a la conclusión del autor

Al leer el último párrafo, en que el autor concluye su artículo, compartí plenamente lo que plantea sobre los riesgos del abuso del iusnaturalismo que, so pretexto de ceñirse a un derecho superior al de los hombres, ya sea emanado de la naturaleza o de alguna divinidad, se vuelve campo fértil para diversos tipos de abusos por parte de los impartidores y validadores de éste.

Lamenté que no tuviera mayor extensión, en la que las precauciones que han de tenerse con el Derecho Natural se hubiesen podido desarrollar más aun.