El día lunes pasado asistí a la jornada de la tarde de un seminario sobre discapacidad que se realizó en la Universidad Central. El tema que convocó en el momento que estuve era sobre la participación de personas con discapacidad en los procesos eleccionarios. Muy a mi pesar, no tomé estupendos apuntes, pero sí conseguí rescatar unas cifras que me parecieron impresionantes y, por sobre todo, preocupantes. Considero preocupante que las discapacidades determinen la participación o no participación en un acto propio de las repúblicas democráticas: las elecciones.

Antes de continuar, expongo las cifras que fueron expuestas:

  • En Chile hay casi 1.900.000 de personas discapacitadas que cumplen requisitos para votar (ser ciudadano).
  • En las elecciones del año pasado fueron 100.000 las personas discapacitadas las que sufragaron.

¿Qué significa esto? Que en las elecciones de alcaldes del año pasado, la participación de la población discapacitada fue casi de un 5%. Obviamente hay que considerar que el derecho a voto es voluntario desde la elección pasada, es decir, nadie está obligado a ir a votar. Pero ¿Será prudente creer que el 95% de las personas discapacitadas se marginó del evento de forma deliberada? Siempre existirá un grupo que decida no votar, pero en Chile, en que los procesos eleccionarios tienen aun olor a nuevo (después de todo, hay toda una generación que creció sin cultura democrática ni cívica) ¿Es razonable imaginar que un 95% de algún grupo cualquiera de la población se excluiría de participar? Pienso que no.

Pero el dato está ahí. ¿Qué podemos hacer como sociedad para hacer que la inclusión sea transversal con todos y para todos los asuntos y, en especial, los que digan relación con actividades propias de la ciudadanía en una república democrática? Personalmente, tomé la decisión de asistir a un curso de lenguaje de señas que se está realizando en la U, pues la segregación que sufren los discapacitados están lejos de remitirse unicamente a lo respectivo a los procesos eleccionarios. Invito a quien lea esto que viva la empatía y piense en el bienestar que causará a algún discapacitado cuando éste vea en usted un interlocutor.

Como información adjunta, me parece apropiado dejar un link a este artículo que leí hace un tiempo y tiene relación con la inclusión y consideración respetuosa de las personas con discapacidad. Ver el artículo.