Aventuras de la vida 2 y 3: ciclismo en carretera

Corría el año 2007 y yo era un ciclista empedernido. Me movía mucho por Santiago y para todos lados iba en bicicleta. A la U, a las fiestas, a las reuniones sociales, a todo. El día de hoy, traigo para ustedes, fanáticos lectores de mi blog (já) dos relatos épicos de mi vida… la vez en que pretendí ir desde Santiago hasta Los Vilos y la ocasión en que fui desde Los Vilos hasta Illapel. Ambas rutas en bicicleta, claro. Invito a la lectura de lo que escribí en ese entonces.

17 de enero de 2007 – Santiago a los Vilos.

En el viaje me detuve un par de veces y grabé mi propia voz contando lo que sentía. Transcribo a continuación las apreciaciones. Uhmm… me encantaría saber si es que guardé y dónde esos archivos .wav.

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Cámara pinchada, qué pesar.

“Buenos dìas, queridos radioescuchas. En este momento me encuentro en la esquina de Dieciocho con la Alameda, detenido hace unos 15 minutos porque… pinchè. Claro, yo iba a comprar en un ratito màs, me iba a encontrar con mi papà para ir a comprar una càmara, pero justo, 5km antes de encontrarme con el… pincho. Me quedè sin càmara y tirado en la mitad de la calle. Estoy mirando pa’ toos laos porque, primero que todo, estoy hablando solo y es un poco tonto ¡pero no importa! y aparte, me pueden chorear la bicicleta, aunque la tengo amarrada y todo listo; esperando a que lleguè mi papà con la càmara (porque lo llamè por telèfono). Pucha, me hubiese gustado empezar de otra manera, pero aquì parten los relatos… la bitàcora del capitàn Camirrakiu. Sipo, la grabaciòn de todo lo que voy hablando en este viaje, de Santiago a Los Vilos o hasta donde llegue. Llevo 14.1 km recorridos y creo que me quedan muchisimos màs por recorrer… pero primero tengo que arreglar la bici.”

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Saliendo de Santiago, un momento para la foto.

“12:07 del dìa, voy pedaleando por la carretera 5 norte. Y con una sonrisa que no podrìa describir. Voy a 32km/h en este momento. 33. Los camiones, los autos, los furgones, los vehìculos varios, pasan a mi lado a velocidades inalcanzables, pero producidas por màquinas. Yo, con mis humildes 30km/h a los que voy, 31 ahora, me siento genial: porque lo estoy consiguiendo yo. Yo solo. Desde que salì de mi casa, he recorrido 27.6km y estoy en el Km 13 de la ruta 5, acabo de verlo en un letrero.”

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Bajo el paso bajo nivel, hora de guiñar.

“Sigo en la carretera. Ahora llevo 42.6km recorridos y como 2 hrs y tanto de pedaleo… pero, son las 2:15. Resulta que, hace un rato antes, se me pinchò de nuevo la rueda, otra vez. Claro que ahora, estaba solo, no estaba mi papà que me llevara la camara ni nada. Salì del paso, tuve que caminar como 1.5km a una bencinera, a inflar la rueda, porque se me echò a perder el bombìn y… mala onda, pero ya lo conseguì arreglar. Pucha, yo querìa llegar antes pero, de todos modos, en una parte, un caballero, cuando fui a inflar la rueda a la bencinera un gallo me llevò en auto a donde habìa dejado la bicicleta, sin una rueda (la que estaba inflando) y me preguntò que a donde iba, entonces yo le dije, cachiporramente debo reconocerlo, que iba a Los Vilos pero… o hasta donde llegue, porque, no sè si lo habrè explicado ya, pero yo de mi casa salì en la mañana, para luego avanzar en bicicleta todo lo que pudiera y despuès, de mi casa iban a salir, a Los Vilos tambièn, en auto mi tata, mi memè y mi tìa yola… que es la hermana de mi memè. Y me van a encontrar en algùn punto de la carretera, donde me pillasen. Si ellos salen, màs o menos a las 18:00 me van a pillar a las 20:00, ahora donde: nosè. Ojalà sea lo màs allà posible. Y ahora, que voy avanzando y miro para adelante, veo como el camino sube, sube… y como que lo puedo ver de frente y si no me equivoco, esta deberìa ser la cuesta el Manzano, es la primera y me dijeron que onda, que aquì morirìa, pero… ¡no morirè! seguirè hasta arriba. Eso por ahora, ¡cambio y fuera!”

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Letrero invisible a 120kmh, épico a 25kmh.

“He recorrido 60.6km desde que salì de mi casa y, bueno, me he detenido bastante, en realidad. Como que me duele un poco la guata, pero estoy bien. Ahora, delante mìo hay otra subida, pero menos terrible que las otras, que ya he pasado… pero esta es màs larga y, voy para allà ahora… porque sè que despuès viene una bajada bastante rica para bajar y… siempre he pensado que las bajadas son el premio de las subidas, que si me canso subiendo es para merecer descansar bajando, ademàs, que si tengo la fuerza para subir una cuesta, es porque tengo la responsabilidad para bajarla.”

“Llevo 3hrs con 51 minutos pedaleando, no de corrido, sino que en total. He recorrido 74.3km, son las 17:26 en mi reloj y, para variar, delante mìo, hay una subida. Es que argh, este camino de mierda està lleno de subidas! Hace rato, me contaron por celu, que hubo un temblor… yo apenas lo sentì, y pensè que se me habìa pinchado una rueda de nuevo, pero no: era un temblor. Ahmmm, estoy cansado, pero contento. Ademàs, ya he subido varias ‘cuestas’ y las subidas que tenga por delante no me preocupan mayormente, porque ya hice las peores del camino. Ahora, donde voy, sino me equivoco, es una de las partes màs altas pero, la inclinaciòn es menor. Y eso, eso que uno siente cuando como que se te tapan las orejas lo siento ahora y bastante, y como que casi me duele la cabeza. Mejor, voy a seguir pedaleando para llegar pronto a la bajada que tanto quiero llegar y que se yo, por ahì parar y esperar a que me vengan a encontrar, si igual, ya falta poco.”

“Hace un ratito, pasè el km83 de la Ruta5 y mi velocìmero marca 97.8km… no es menor, considerando que es mi primer viaje largo y, aparte que voy solo y, ademàs, que he tenido dos pinchazos. Reconozco que vengo un poquito cansado ya… pero no cansadìsimo, como cuando iba en las subidas, las cuestas y todo eso. Pero estoy cansado, tengo las piernas como chatas, como que me piden ‘por favor, camilo, un rato, para, para!’. Pero no quiero parar por acà, no quiero quedar parado asì en la nada. A 700m desvìaciòn a Llay llay, El salitre y El povenir. Hace un rato, subì la cuesta Las Chilcas y subirlo, igual es pesado, pero no tanto como El manzano. Cuando lleguè arriba, obviamente la bajè. FUE EXCELENTEEE!! alcancè 56.4km/h, sin pedalear y, la dura, que quedè extasiado. Ahora, se acabò la berma, asì que corto la transmisión”

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Ya en el auto, agotado y feliz.

“Son las 00:22, ya estoy en la casa de la playa. Lleguè. Resulta, que despuès me fui pedaleando harto rato màs, hasta que lleguè a un area de descanso, a 37km de La calera, donde me detuve, me bañè (o algo asì, en el baño que hay ahì), recibì un llamado de mis tatas, que llegaron al rato.

Estadisticas generales: 99.9km recorridos, velocidad màxima: 56.4km/h ; velocidad promedio 19.5km/h ; tiempo total: 5:14:49. Acà termina la bitàcora del Capitàn Camirrakiu, hasta la pròxima. Cambio y fuera.”

13 de febrero de 2007 – Los Vilos a Illapel

Este viaje no lo capturé como el anterior, sino que el texto lo escribí al día siguiente del paseo.

Ya llevaba muchos días sin salir, sin darle algún aliño al día a día, acá, en Los Vilos, donde los días suelen ser más largos y, además, ir más lentos. Anoche, de un segundo a otro, dije: mañana iré a Illapel. Illapel es una ciudad ubicada 53km al este de Los Vilos, hay que cruzar toda la cordillera de la costa y descender al valle del Choapa.

Imagen006 El despertador lo dejé a las 6:30am, pero los ojos conseguì abrirlos a las 9:30. Kuek. De la casa salí a las 10:30, cargando 2.5lt de agua y 4porciones de fideos, todas para mí, muahahaha…

Imagen007El viaje, estuvo piola, pedaleando y pedaleando, subiendo, bajando. Sin superar nunca los 30km/h y con la alegría que siempre produce viajar en bicicleta.

Imagen008Finalmente, llegué al punto en que sabía que iba a cansarme, pero que ansiaba: la cuesta Cavilolén. Me habían contado que era pesada y, efectivamente, era pesada. Bastante pesada… pero genial. Cuando llegué al punto más alto, pude ver todo el camino que habia recorrido y el grandioso valle que se abría delante mío. Llegar en auto hasta ahí y ver eso, es lindo… pero llegar en bicicleta y mirar la lejanía es emocionante, conmocionante… poderoso.

Imagen009El descenso de la cuesta fue glorioso, veloz y… peligroso. Las curvas son muchas y la pendiente es fuerte, entonces hay que ir entre urgido por frenar y por dirigir la bicicleta, así que se ponía un poco complicado, pero “quíen tiene la fuerza para subir, tiene la responsabilidad para bajar” (creo que ese sera mi epitafio; es que realmente creo en eso). Pero el fin de la cuesta no era el fin del viaje, me quedaban más de 25km, 10 de ellos los recorrí con la inercia de la bajada de la cuesta, el resto lo pedaleé. Llegué finalmente a Illapel. Es como Los Vilos, pero sin playa. Llegué a la Plaza de Armas, me comí los fideos (2 porciones nomás), fui flirteado por tres chicas y me dormí una siesta deliciosa a la sombra de un árbol, tirado en el pasto.

Imagen011Recordé que en el turistel había visto que Illapel tenía un río. fui a verlo, y no pasaba de ser una posa larga, larga, larga… pero mínima y que no hacía ruido. Me devolvì a Illapel pueblo, me compré un helado de piña y pedí agua para llenar las botellas y emprendí el camino de regreso.

Imagen012Como a las 19:00 paré a comer los fideos que quedaban, estaba a unos 3km del inicio de la cuesta. Después de comer, seguí mi camino; ya estaba empezando a ponerse oscuro, me preocupé: ¿que haría? ni siquiera andaba con reflectantes para los pies y mi bici no tiene luz. Llevaba como 1.5km de la cuesta, pero no conseguiría cruzar con luz y la idea de bajar sin luz una cuesta me horrorizaba. Si hacía dedo, nadie pararía, porque estaba en una cuesta… así que decidí devolverme hasta un paradero. Más de 8km retrocedí, hasta un paradero, donde había más gente, a la que le pregunté si encontraría buses aun. No, ya habían pasado todos. Igual pasó uno, pero por llevarme a mí y a mi bici me cobraba $2000, así que le dije “chuaaa… noo, no hay presupuesto”. Los aldeanos, con mucho afàn, le tiraban piedras a un burro que andaba por los alrededores. Era lamentable todo: yo con la cleta buena, pero sin poder pedalear y los oriundos de Canelillo (que se llamaba el caserío aledaño al paradero) deseosos de acertar en el pobre burro. No le llegó ningún piedrazo, me daba entre pena y risa, porque mientras tiraban piedras, hablaban entre ellos con sonidos tshr, trh y cosas inescribibles. Tras el fracaso con el bus, hice dedo y, al segundo intento me llevaron. Me dejaron en la carretera, pedaleé unos 3km y ya estaba en casita.

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El tiempo ha pasado y, la verdad, ya no podría hacer esas travesías. O sea, no podría si saliera mañana en la mañana… pero tengo el ánimo de ponerme las pilas, subirme a la bici, entrenar como entrenaba en ese tiempo y salir a reconquistar las pistas. Por lo pronto, tengo que resolver un asunto de la vida real que me está apretando el tiempo, el ánimo y la alegría (hasta cierto punto), un examen de Derecho Civil que tengo el próximo lunes. No me extenderé sobre eso, porque es muy fome. Acá termino de compartir estas aventuras de la vida.

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1 Comentario

  1. marcela

    qué bien que vayas en bicicleta!
    Después del lunes se abrirán las angostas ciclovías por donde pedaleará el hombre nuevo…

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